LA TAIWANESA TCI INVERTIRÁ 20 MILLONES EN SU PRIMERA PLANTA DE PRODUCCIÓN E I+D EN EUROPA, UBICADA EN L'HOSPITALET DE LLOBREGAT
03-11-2026
La compañía taiwanesa TCI, especializada en el desarrollo y fabricación para terceros de complementos alimenticios, alimentos funcionales y productos para el cuidado de la piel, ha escogido L'Hospitalet de Llobregat (Barcelona) para instalar su primer centro de producción e investigación y desarrollo en Europa. El proyecto contempla una inversión de 20 millones de euros y la previsión de poner las instalaciones en funcionamiento en mayo de 2027.La implantación supone un nuevo proyecto de inversión extranjera en Catalunya y refuerza el atractivo del área metropolitana de Barcelona para actividades industriales de alto valor añadido. La proximidad al puerto, al aeropuerto y a otras infraestructuras logísticas ha sido uno de los factores valorados por la compañía para seleccionar esta ubicación.
El proyecto ha contado con el acompañamiento de ACCIÓ, la agencia de la Generalitat de Catalunya dedicada al crecimiento empresarial y la captación de inversiones. Su intervención ha facilitado la identificación de emplazamientos industriales y el contacto con empresas de ingeniería, consultorías y proveedores especializados.
Desde el punto de vista de los proyectos de naves industriales, la implantación de una actividad biotecnológica presenta condicionantes específicos. Las instalaciones destinadas a fabricación de complementos alimenticios y productos de cuidado personal requieren coordinar las áreas productivas, los espacios de investigación, los laboratorios y las zonas de almacenamiento con las condiciones higiénicas y ambientales exigibles a cada proceso.
En una nave industrial de estas características, la ingeniería de instalaciones adquiere especial relevancia. Según los procesos que finalmente se implanten, pueden ser necesarios sistemas de climatización y tratamiento de aire, control ambiental, redes de servicios industriales, instalaciones de agua tratada y soluciones específicas de limpieza y mantenimiento.
La organización interior también resulta determinante. Los proyectos industriales de este sector deben estudiar la separación de flujos de personal, materias primas y productos terminados, así como las condiciones de almacenamiento y la trazabilidad de los materiales.
La nueva implantación de TCI pone de manifiesto que las naves industriales destinadas a actividades tecnológicas requieren una planificación cada vez más integrada entre arquitectura, ingeniería de procesos e instalaciones. La flexibilidad de los espacios resulta especialmente importante cuando una misma instalación debe combinar fabricación e investigación.
La inversión también refleja una tendencia significativa en Catalunya: la atracción de empresas internacionales que buscan establecer centros productivos próximos a infraestructuras logísticas, proveedores tecnológicos y personal especializado.
Para el sector de la ingeniería y la construcción de naves industriales, estos proyectos generan oportunidades relacionadas tanto con nuevas implantaciones como con la adecuación de edificios industriales existentes. En ambos casos, la definición técnica del proyecto debe ajustarse a las características concretas de la actividad y a sus requisitos normativos.
La futura planta de TCI constituye, por tanto, un ejemplo de cómo los proyectos de naves industriales en Catalunya evolucionan hacia instalaciones productivas más especializadas, donde fabricación, investigación, tecnología e ingeniería deben funcionar de manera coordinada.