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BRIOLF INVERTIRÁ 80 MILLONES DE EUROS EN DOS NUEVAS FÁBRICAS, UNA DE ELLAS EN CATALUNYA

23-10-2026

El grupo químico catalán Briolf, con sede en Riudellots de la Selva (Girona), ha anunciado un plan de inversiones de 80 millones de euros destinado principalmente a la construcción de dos nuevas fábricas, una en Castellbell i el Vilar (Barcelona) y otra en Estados Unidos. La actuación forma parte de una estrategia de crecimiento industrial que permitirá ampliar la capacidad productiva del grupo y reforzar su presencia internacional.

La nueva planta de Castellbell i el Vilar estará especializada en la fabricación de aerosoles y permitirá duplicar las actuales líneas de producción de esta división. El inicio de las obras está previsto para principios de 2027, con el objetivo de disponer de unas instalaciones preparadas para atender el crecimiento de la demanda europea durante los próximos años.

Uno de los aspectos más relevantes del proyecto es que la nueva fábrica incorporará también un almacén logístico automatizado, desde el que la compañía prevé dar servicio a sus clientes europeos. Esta integración entre producción y distribución representa una tendencia cada vez más habitual en los proyectos de naves industriales, donde la organización de los procesos productivos y logísticos condiciona directamente el diseño del edificio.

Briolf desarrolla su actividad en tres grandes divisiones: pinturas y recubrimientos industriales, aerosoles y adhesivos. Entre las marcas del grupo figuran Roberlo, Montana Colors, Chemfix, Cromaresme y Areco, con aplicaciones en automoción, industria, decoración y construcción.

Desde el punto de vista de la ingeniería, la construcción de una nave industrial destinada a la fabricación de aerosoles presenta condicionantes técnicos específicos. En función de los productos y cantidades manipuladas, estos proyectos pueden requerir soluciones especializadas de protección contra incendios, clasificación de zonas con riesgo de atmósferas explosivas, ventilación industrial, almacenamiento de productos inflamables y sistemas de seguridad de proceso.

La incorporación de un almacén automatizado añade otros requisitos de diseño, como la coordinación entre alturas útiles, estructura, pavimentos, sistemas de manutención, instalaciones eléctricas y medidas de seguridad. En este tipo de naves industriales, la definición del layout productivo y logístico debe desarrollarse conjuntamente con los proyectos de arquitectura e ingeniería.

La inversión anunciada también permitirá al grupo avanzar hacia sus objetivos económicos para 2030, cuando prevé alcanzar una facturación de 400 millones de euros, frente a los 292 millones estimados para el cierre de 2026. La compañía espera reforzar especialmente sus divisiones de aerosoles, pinturas y adhesivos mediante nuevas capacidades productivas.

Para el sector de las naves industriales en Catalunya, la futura planta de Castellbell i el Vilar constituye una nueva oportunidad de inversión en instalaciones productivas especializadas. A diferencia de los edificios logísticos convencionales, los proyectos de industria química requieren integrar desde las primeras fases las condiciones de seguridad, los procesos de fabricación, los almacenamientos y las necesidades energéticas.

El proyecto de Briolf pone de manifiesto la importancia creciente de la ingeniería especializada en el desarrollo de naves industriales capaces de combinar producción, automatización logística y seguridad industrial dentro de una misma implantación.